Mi deseo de Navidad cumplido.

12.25.2013

Quienes me conocen o me siguen en Instagram, sabrán que hace unos meses, mi gata, Ely, empezó a tener problemas de salud. Dejó de comer y se aislaba del mundo. Ella es muy asustadiza, pero en ese momento, no reaccionaba con nada. Pensaba que era Leucemia. Pero luego de muchos exámenes, el diagnóstico fue de Hepatomegalia. 

Estuvo dos días hospitalizada, volvió a comer y su ánimo mejoró. Pero al volver a casa, empeoró. Acostada la mayoría del tiempo, tuve que darle comida a la fuerza además de los medicamentos que debía tomar. Adelgazó mucho, de los cinco kilos que pesaba, bajó a 2,7kg, estaba en los huesos.

Mi hamster Berlín falleció dentro de esas fechas, no iba a aguantar otra pérdida más en el año. Así que decidida no le iba a fallar a la Ely. Enojada con ella la retaba por echarse a morir y de a poco fui cambiando sus hábitos. La sacaba al sol, trataba de jugar con ella, le ofrecía cada comida para gatos que existe y carne en distintas preparaciones. Los medicamentos ya no importaban, ella debía volver a comer.

Y de un momento a otro, me empezó a buscar, se subía a la cama pidiendo cariño. Abandonó el lúgubre lugar donde se escondía y empezó a comer por su cuenta. 

Hace poco más de un mes, ya come sola, y no tarros de comida especial, si no, comida de gato normal. Pide comida varias veces al día, volvió a ser tan asustadiza como siempre, pero más cariñosa que antes, me maúlla cada vez que me ve y su hermano al parecer la ve más sana, porque trata de jugar con ella recibiendo a cambio manotazos y gruñidos. 

Agradezco a todos los que me dieron su apoyo y ánimo. Ely ya pesa más de 3kg, su nariz siempre rosadita y mejorando cada día que pasa. La mejor Navidad, ever.

¡Tengan unas muy buenas fiestas y que todos sus deseos se cumplan este año que se avecina!