TERREMOTO EN EL NORTE

4.09.2014

Desde el sismo ocurrido el día 16 de Marzo comenzaron las predicciones de un próximo gran terremoto en el Norte seguido de incontables temblores superiores a los cuatro grados. Lo destacable de esto, es que la mayoría de la población estaba lista, con sus mochilas preparadas y planes de evacuación. Por suerte, creo yo, el terremoto llegó cuando aún estábamos en alerta.

Ese día quería ir a dar una vuelta al centro, pero la flojera me ganó. El sismo me encontró en mi departamento, junto a mi pareja, cuarto piso. Al principio creí que sería uno de los tantos temblores que hemos sentido en el último mes, pero no. Entre tanta conmoción, vi como todo se movía violentamente, mis gatos correr despavoridos y sentí como me arrastraban al marco de la puerta. Ahí cerré los ojos después que se cortara la luz mientras me abrazaban. Escuchaba gritos, cosas cayendo, vidrios quebrados acompañado de ese infernal ruido subterráneo. El condominio crujía y se movía tanto que mi único pensamiento fue "Esto se viene abajo". El sismo empezó a disminuir, agarré una linterna y corrí a mi pieza a ponerme zapatos y ahí me topé con el segundo sismo, que al no existir pausa entre el primero se le considera como un solo gran terremoto. El único momento de pánico que sentí fue cuando no encontraba a mis gatos y tuve que evacuar sin ellos. Pero aparte de eso, me lo tomé con mucha calma, incluso sonreí al pensar de que al fin había llegado el tan anunciado sismo.

En resumen, pasé el siguiente par de horas en zona segura. Al devolverme a mi dpto. encontré a mis gordos, ordené un poco, me pude comunicar con mi familia y decidimos dormir esa noche en el motor home de mi mamá que estaba en el estacionamiento. 

Al día siguiente, mi mamá, que estaba en Antofagasta, nos pide que nos reunamos todos en la casa de los suegros de mi hermana donde nos pilló el segundo terremoto. 

No sé qué fuerza mística nos protege, porque nadie salió herido, ninguna casa resultó con daños estructurales y siempre tuvimos luz y agua.

No dormí bien en varios días, con ropa y zapatos puestos. Pero debo destacar que mientras a nosotros no nos faltaba nada, hay gente que aún no tiene lo básico, deben compartir un baño químico con veinte personas, están durmiendo a la intemperie y con suerte cuentan con alimentos y agua. Por eso me da lata que ya se olvidaron del terremoto a sólo una semana. A los dos días prendí la tele y con lo primero que me topo es con los típicos programas de farándula transmitiendo como si nada hubiese pasado. Estoy un poco aburrida del centralismo...  (Creo que nadie se acuerda del terremoto del 2005)

Gracias a quienes se preocuparon por mi, incluso gente que no conozco. Y espero que toda mi gente del Norte esté bien, que el susto haya pasado. ¡Yo les mando un abrazo bien apretado a todos! ♥ 

*La foto es de mi pieza. Se abrieron todos los cajones, se cayó todo de mis repisas y los muebles se separaron de la pared unos 20-30cm.