Ansiedad, pánico y estrés: Los amigos indeseables

5.18.2017

Aunque lo estuve negando los primeros meses del año y me cuesta contarlo públicamente, este es un espacio personal donde siento que puedo desahogarme y tal vez llegar a ojos de alguien que esté pasando lo mismo. 

En el video que compartí en la entrada anterior, les contaba que no lo estaba pasando bien. Agradezco al cosmos y el destino por lo que me está pasando profesionalmente y las oportunidades que se me están dando gracias a mi canal y a Te Protejo. Pero casi como broma, internamente creo que estoy mal, así como para equilibrar mi vida. 

Un poco de historia, cuando tenía 13-14 años sufrí de depresión severa con ataques de ansiedad, tratado con medicamentos y profesionales. Falté un año al colegio y me refugié en mis hobbies y en la amistad de varias personas. Afortunadamente, me dieron de alta y seguí con mi vida normalmente. Y ahora, 10 años más tarde, apenas saliendo de la Universidad, los ataques de ansiedad volvieron, como si todo el estrés de los 6 años que estuve estudiando cayeran de golpe. Lo cual me parece lógico, estudiando nunca me sentí demasiado estresada ni a punto de colapsar, sólo mucho cansancio, migrañas y dolores de espalda tras las muchas horas seguidas trabajando. Pero algo parecido a lo que estoy sintiendo ahora, jamás. 

En menos de un mes me ha pasado muchas veces que siento mi cuerpo tiritar, un pánico irracional, respiración dificultosa, mareos y unas ganas tremendas de salir corriendo y no ver a nadie. Lo peor, en lugares públicos y en los momentos menos adecuados. 

Pero el punto de este post no es sólo contar lo que me está pasando, si no también, cómo estoy luchando con estos problemas, con estos "amigos" como los llamé, amigos porque en estos momentos están presentes en mi vida y los acepto. Me hace muy bien hablar de ellos, y me he topado con realidades parecidas o mucho apoyo. Disfrutar momentos de ocio, no sentirme culpable por ellos, porque como escuché por ahí, el ocio son los momentos para alimentar el alma. Compartir tiempo con amigos, familia y mis bestias. Y aunque sea contradictorio, me gusta mucho trabajar en lo que hago, por lo que amo dedicar un día entero a las cosas pendientes. 

Otra de las cosas que me ha ayudado bastante, es dormir 8hrs más seguido, salir del computador antes de las 12, respirar hondo y pensar positivo. Por cosas de tiempo no he podido ir a practicar yoga últimamente, pero definitivamente es otra actividad que me ayuda de manera increíble. En Iquique, voy al centro Ananda Yoga, donde se enseña yoga de verdad (no el "fitness" hahaha), meditación, canto de mantras y satsang. 

No saben el peso que me acabo de sacar al escribir todo esto. Por lo que no me queda más que decir que gracias por leer. Espero que estén todos muy bien y si no, no se preocupen, que todo va a mejorar. Sólo pongan corazón y fuerza de voluntad, pero si no la tienen, busquen ayuda en sus cercanos o profesionales, no tengan miedo ni vergüenza, yo también lo haré pronto. 

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